Archivos Mensuales: abril 2012

Cuando las apariencias engañan

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Decidir qué cámara digital comprar suele ser todo un proceso, en un mercado que nos ofrece cientos de modelos de todos los colores y para todas las necesidades y en el que día a día vemos cómo ciertas características que hasta hace poco nos parecían interesantes, hoy ya son totalmente obsoletas. Em mi caso ese ida y vuelta duró casi un año y medio, en una eterna búsqueda que implicó horas y horas de navegar en la web buscando información, comparando modelos, analizando reviews y leyendo miles de posts en miles de foros que a menudo me dejaban más dudas que respuestas. De todas formas la intención de este artículo no es esbozar una guía general de compra, sino más bien hacer un análisis particular acerca de las grandes diferencias que existen entre dos tipos (y no modelos) de cámara en particular.

El primer condicional es el dinero del cuál disponemos, o cuánto pensamos invertir en nuestra futura cámara. Eso ya nos da una buena pauta de hacia dónde tendremos que dirigir la vista y el rango de modelos candidatos a nuestra compra quedan decididamente acotado, facilitando nuestra decición. Pero existe un rango de precios (entre los US$700-US$1000) en que se solapan dos tipos de cámaras, y es aquí donde nos referimos puntualmente a las cámaras prosumer de alta gama y las reflex digitales (DSLRs ‘entry level’).

 

Después de un primer vistazo a las dos cámaras mostradas como ejemplo (Nikon Coolpix 8800 a la izquierda; Nikon D70 a la derecha) podríamos afirmar con toda seguridad que: se parecen mucho en su aspecto, su tamaño suele ser relativamente equivalente y a menudo la diferencia de precio entre ambos tipos de cámaras es mínima. ¿Pero se comportan de la misma forma? Analizando en detalle algunos puntos críticos quizás podremos darle respuesta a esta pregunta.

MOVIMIENTO

En una cámara prosumer los controles suelen ser bastante rebuscados y en algunas cuestiones referentes a los controles manuales, hacer lo que en una DSLR lleva menos de un segundo, en una prosumer nos toma muchísimo más tiempo. Eso, sumado al típico lag que existe entre que encendemos la cámara y el momento en que nos permite hacer el disparo, y el lag propio que existe luego de presionar el disparador hasta que el obturador finalmente se abre y captura la imagen (lag de entre uno y dos segundos; algo a lo que personalmente jamás pude acostumbrarme), pueden hacer que en no pocas ocasiones perdamos la oportunidad de hacer esas tomas que no admiten ninguna clase de contratiempos (eventos deportivos, fotografía de niños, etc.). En ese sentido, su eficiencia también queda comprometida al momento de fotografiar sujetos en movimiento (el sistema de autofoco en este tipo de cámaras suele ser considerablemente más lento que en las DSLR, sobre todo en situaciones de escasa iluminación) a la vez que aumenta las chances de que las fotos salgan movidas. Todos estos factores negativos propios de las prosumers son limitaciones que la tecnología aún no ha podido superar, y esperemos que algún día lo haga. Mientras tanto, las DSLR actuales se comportan en ese sentido como una cámara tradicional, ofreciendo la capacidad ser disparadas instantáneamente luego de ser encendidas sin ningún tipo de retardo, y sus sistemas de autofoco suelen ser veloces y precisos de modo tal que la foto es tomada por la cámara ni bien pulsamos el disparador.

COMPOSICIÓN

Las cámaras DSLR poseen un sistema de espejos mediante los cuales, a partir del lente y a través del visor óptico de la cámara, vemos una imagen óptica ‘en vivo’ equivalente de la toma. Las prosumers poseen un visor directo que no “mira” a través del lente y por ende, para nada representa la perspectiva de la fotografía final. Este tipo de cámaras también disponen un visor electrónico (EFV, Electronic View Finder) que exhibe permanentemente el encuadre de la toma en una pantalla de LCD. El problema es que esas pantallas suelen ser de no más de 2″, y a ese tamaño se dificulta considerablemente la posibilidad de apreciar los detalles de composición de la toma.

ENFOQUE

Un problema que deriva directamente del punto anterior es la dificultad de enfoque. A menudo los sistemas de autofoco son engañados en situaciones particulares (ej. cuando la iluminación es escasa, cuando tratamos de sacar una fotografía detrás de una ventana, reja, etc.) y a pesar de que las cámaras prosumers tienen control de foco manual, existen muchas posibilidades de que cualquier error en ese sentido pase inadvertido con frecuencia en la pequeña pantalla de LCD. Error que sólo advertiremos luego al visualizar las fotos en el monitor de nuestras computadoras a gran tamaño y que, para ese entonces, quizás sea muy tarde. E irreparable.

RUIDO A ALTAS SENSIBILIDADES

Por lo general, las prosumers ofrecen sensibilidades que van desde los 50 a los 800 ISO. Sin embargo, a los 100 ISO el ruido ya suele ser bastante perceptible, y a los 400 ISO, intolerable. En las DSLR, el ruido comienza a percibirse recién a los 400-800 ISO, fácilmente eliminable empleando algún software de reducción de ruido, sin pérdida de nitidez.

CLAVES PARA DIFERENCIAR AMBOS TIPOS DE CÁMARAS

Volviendo a la imagen que ilustra este artículo, hay muchas cámaras prosumers a las que debido a su aspecto exterior se las suele denominar SLR-like (parecidas a las SLR), cosa que a menudo suele confundir a los que recién se inician en la fotografía digital y están en búsqueda de alguna cámara de este rango, confusión que se incrementa al ver la grandilocuencia de las publicidades que promocionan este tipo de cámaras.

Una forma muy simple de darse cuenta a qué categoría pertenece determinada cámara sin siquiera mirar sus especificaciones, pasa por chequear si su lente es fija o intercambiable. De darse el primer caso, se trataría de una cámara prosumer; de lo contrario, seguramente sea una DSLR. De todas formas no sé hasta cuándo esta afirmación tendrá vigencia, ya que para estos tiempos que corren se espera la aparición de cámaras DSLR con lente fijo.

Otra forma que nos servirá para poder distinguir la categoría a la cual pertenece la cámara, es observar su pantalla color LCD: si ésta nos muestra una imagen en movimiento (live preview) al momento del encuadre, entonces se trata sin dudas de una prosumer o point-and-shoot.

CONCLUSIÓN

Después de todo esto, surge la pregunta final inevitable. ¿Porqué optar por una cámara prosumer de gama alta en lugar de una DSLR, siendo que cuestan lo mismo?

Las cámaras prosumer suelen ser prácticas. Por un precio fijo obtendremos una cámara con una gran variedad de controles manuales que nos permitirán ejercer cierto control artístico sobre la toma, provista de una lente única que cubre el rango de distancias focales angulares, normales y teles, por lo que no tendremos que preocuparnos por hacernos de lentes adicionales y/o cargar con todos ellos a la hora de salir de casa. Sin embargo, creo que esos factores suelen ser bastante relativos.

Si lo que más nos preocupa es el “bulto” y la posibilidad de poder llevarla a cualquier lado sin inconvenientes, entonces una point-and-shoot de esas que caben cómodamente en un bolsillo (o algún teléfono móvil capaz de tomar fotografías) sería lo más práctico, a fin de cuentas. Las cámaras prosumer no suelen ser mucho más pequeñas que las DSLR. También he oído varias veces aquello de que las DSLR son pesadas, aunque varios modelos de prosumers llegan a pesar entre 800 y 1000 grs. sin batería. De todas formas, el peso de la cámara a menudo juega a favor de la estabilidad al momento de la toma.

En cuanto a lo de invertir en una lente adicional para tener un buen rango de distancia focal en el caso de las DSLR, puede que sea considerado como un gasto extra, pero es bueno tener en cuenta que los objetivos intercambiables nunca pierden vigencia. De todas formas ese gasto extra supondrá beneficios futuros: por un lado, llegada la hora de la actualización y la compra de una nueva cámara, ya no será necesario adquirir el ‘kit lens’ sino el cuerpo solamente. Por otro lado, la vida útil de los objetivos es sin dudas mucho más extendida que cualquier cámara digital cuya utilidad no trasciende más allá de los cuatro o cinco años, porque al ritmo en que se van desarrollando nuevos modelos más potentes y económicos, luego de ese tiempo ya se vuelven completamente obsoletas.

Como hemos visto, se dan casos en que las cámaras prosumer son cosméticamente idénticas en su aspecto a las DSLR; sin embargo, difieren mucho en su diseño (acceso a funciones) y en sus prestaciones. No olvidemos que una cámara prosumer, en el fondo sigue siendo una point-and-shoot, pero más avanzada. La decisión final, entonces, quedará determinada por las necesidades y prioridades de cada uno.

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¿Fotos movidas?

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Cuántas veces nos habremos engañado al ver la foto tomada en esa pequeña pantalla de LCD de 1,5″, dándonos la ilusión de que habíamos hecho la toma perfecta? Para luego verlas en nuestro monitor de 15″, 17″ o más y darnos cuenta de que… tenemos entre manos una foto movida, borrosa y, a salvo pequeñas excepciones, inservible.

Llegado al caso de que haya poca iluminación, no tengan a mano un trípode y no quieran usar flash, siempre tengan en cuenta que una foto expuesta incorrectamente es, hasta cierto punto, muchísimo más factible de corregir que una foto movida. A veces es conveniente subexponer un poco y no arriesgarse demasiado a utilizar velocidades bajas, ya que el menor movimiento difícilmente sea visualizable en la pantalla LCD de la cámara, movimiento que con toda seguridad nos termine arruinando la foto. Aumentar el valor ISO manualmetne quizás ayude un poco, pero recuerden que a mayor sensibilidad mayor ruido, sobre todo en cámaras pequeñas.

¿Cómo saber cuál es el límite aproximado de velocidad para que las fotos no salgan movidas o borrosas? Basta con recordar aquel viejo consejo que recomienda utilizar una velocidad igual o mayor inversa a la distancia focal con la que estén trabajando. Por ejemplo, si están fotografiando con distancia focalde 50mm, asegúrense de utilizar velocidades de obturación en el orden de los 1/60 o mayores; a 105mm de distancia focal, 1/125, etc. Mientras más distancia focal tenga el lente, más vibración produce al momento de tomar la foto (sobre todo en sistemas reflex). De ahí a que, con un gran angular, podrán utilizar velocidades mucho más lentas que con un tele.

¿Cómo funcionan los sensores de las cámaras digitales?

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Los sensores en las cámaras digitales reemplazan la función de la película de las cámaras convencionales a pesar que su funcionamiento es bastante diferente. Los sensores, son mecanismos que se encargan de capturar la información del haz de luz en el que se exponen para luego procesarla y generar la imagen.

La mayoría de los sensores actuales, son matrices con celdas micrónicas que “encapsulan la luz” y recaban la información necesaria para generar la fotografía.

Cada celda de la matriz, no puede distinguir los distintos colores de los fotones que entran en ella, por lo que cada celda tiene que filtrar el color que va a entrar volviendo cada celda monocromática (con capacidad de un color predeterminado).

Pero… ¿entones como hace la cámara para distinguir tantos colores en cada punto? Pues bien, cada píxel esta compuesto por 4 celdas, donde cada celda representa uno de tres colores primarios rojo, verde y azul (1R,2G,1B). Dependiendo de la cantidad de fotones que golpean cada celda esta va a tener un color más o menos intenso, esto después dependerá de la cantidad de bits con lo que trabajemos cada punto de color.

Entonces, para dejar bien en claro, cada celda del sensor es una pequeña porcion de píxel, la mitad de ellas son verdes y las otras rojas y azules; esto no es por azar, el ojo humano es más sensible a la luz verde, es por eso que va a detectar menos granulado si predomina el color verde.

Los bordes de cada celda de la matriz tienen microlentes que ayudan a dirigir cada fotón hacia dentro de la celda, estos microlentes pueden optimizar muchísimo la nitidez de la imagen final.

Las 10 mejores sugerencias para las cámaras digitales

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Utilice el modo “pre-foco” para reducir el problema del delay que suelen tener las cámaras digitales en modo autofoco; basta con presionar a medias el disparador hasta darle tiempo a la cámara que enfoque, luego disparar. Muy útil cuando queremos capturar una imagen que sucede de forma muy rápida
No crea en el mito de los Megapíxeles. Los megapíxeles no hacen a una buena cámara.
Ignore el zoom digital. En su afán por vender una cámara, los fabricantes agregan el zoom digital que no hace más que “estirar” la foto en vez de acercarla. Para obtener buenos resultados, conviene desactivar la opción del zoom digital. El zoom óptico es el que realmente vale la pena y este es un lente que en realidad puede acercar un objeto.
Adquirir la cámara con una capacidad de memoria razonable, por ejemplo 512 MB. Sin duda las cámaras traen por defecto muy poca memoria, apenas suficiente para 5 o 6 disparos, por eso conviene que al buscar presupuestos sobre distintas cámaras estos incluyan un tamaño de memoria razonable.
Cuidado con el formato del almacenamiento. Las tarjetas de memoria vienen en diferentes formatos estándares con distintas prestaciones, pero también con distintos precios.
Investigue un poco antes de adquirir su cámara. Por suerte existen en internet numerosas páginas que tienen excelente información, ejemplos y testimonios acerca de las más variadas cámaras.
Sepa que tipo de cámara necesite. No pregunte a algún perito en tecnología “¿Qué cámara debería comprar?”. Porque existen muchas respuestas para esa misma pregunta. Identifique primero sus necesidades.
Desactive el fash, un flash promedio ronda los 2,30 metros de alcance; asi que para un partido en la escuela, el flash no serviría para nada.
Active el flash, en contraste con el ítem anterior, si desea tomar una fotografía con mucho contraste de sombras (en un objeto relativamente cercano), forzar el flash le ayudará a reducir dicho contraste.
Apaga el display LCD. Si bien este es la mayor atracción de una cára digital, es también el consumidor Nro1 de las baterías. En la mayoría de los casos puede usar el visor óptico ahorrando asi, gran cantidad de batería.

¿Blanco y Negro o Color?

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Elegir bien entre presentar una imagen en blanco y negro y presentarla en color puede tener sus ventajas. Ambas opciones tienen sus puntos fuertes y ambas tienen sus puntos en contra.

El blanco y negro puede realzar las expresiones de un retrato, puede acentuar las texturas del objeto en foco, puede generar dramatismo y puede hacer que la atención se centre sobre el objeto. Todas estas ventajas pueden jugarnos en contra si lo que necesitamos es justamente lo contrario.

Hay gente todavía muy adepta a esta preferencia (sobre todo en los retratos) y hay obras magníficas que, personalmente hablando, en color no impactarían del mismo modo.

Hay en cambio situaciones en donde el color es el principal actor de una imagen. Sería un crimen privar a una imagen el color de un ocaso, el color de alguna flor o el color de un par de ojos azules.

Hay otras situaciones en donde elegir no es tan fácil, entonces tendremos que apelar a nuestro buen gusto, al de alguna opinión o a la preferencia del cliente si es el caso.

En definitiva, para poder elegir entre B&N o color es bueno conocer primero el objetivo que se quiere lograr con la imagen y es bueno conocer también los límites y los alcances de cada alternativa, aunque sin duda cuando hablamos de la fotografía como arte, la decisión final está muy lejos de quedar bien o quedar mal.

Cómo desenfocar el fondo de tus fotos

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Una de esas dudas que suelen tener quienes dan sus primeros pasos en el mundo de la fotografía es cómo reducir la profundidad de campo de sus fotos y conseguir así que el fondo de sus fotos aparezca desenfocado. Simplificando mucho, podemos definir la profundidad de campo como aquella zona de la imagen que aparece enfocada o nítida. Cuanta más profundidad de campo tenemos, más enfocado estará el fondo de nuestras fotos y viceversa.

Para jugar con la profundidad de campo tenemos que tener en cuenta dos cosas principalmente: la distancia que hay entre los distintos elementos de la foto (el sujeto y el fondo) y la apertura de diafragma que estamos usando. Para conseguir que el fondo esté desenfocado, lo ideal es que haya mucha distancia entre el sujeto y el fondo. Si simplemente ponemos a nuestro sujeto apoyado en una pared, la distancia respecto a la cámara de los dos elementos es mínima y si el sujeto aparece nítido, el fondo también lo hará.

En relación con esto último, para obtener ese efecto de fondo desenfocado muchos fotógrafos recomiendan usar objetivos con una distancia focal de unos 50 mm. En el caso de retratos esto ayuda no sólo areducir la profundidad de campo, sino además a evitar las distorsiones que un gran angular puede crear al retratar un rostro de cerca.

En cuanto a la apertura, para tener menos profundidad de campo debemos usar una apertura lo más amplia posible. Es decir, un número F bajo. Si disparamos con una cámara que tenga controles manuales y queremos modificar la apertura, tenemos dos opciones principalmente: usar el modo manual, que nos permite controlar todos los parámetros de la fotografía, o bien usar el modo de prioridad a la apertura, con el que nosotros controlamos la apertura y es la propia cámara la que calcula el tiempo de exposición adecuado. Además, la mayoría de las cámaras incluyen entre sus modos de escena un modo retrato que suele dar buenos resultados para conseguir ese efecto de desenfoque en el fondo de la foto.

Debemos tener en cuenta que si la profundidad de campo es excesivamente pequeña podemos encontrarnos con que ni siquiera todo el sujeto esté enfocado y esto no es bueno. En un retrato, por ejemplo, podemos tener parte del rostro perfectamente nítido y el resto no. Lo más sencillo es hacer algún disparo de prueba e ir ajustando la posición del sujeto y la apertura.

Leica prepara una cámara con sensor en blanco y negro

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En el mundo de la fotografía son frecuentes los rumores descabellados que nunca llegan a cumplirse. Quizá un buen ejemplo sea lo que se está comentando ahora sobre Leica. Desde Leicarumors.com aseguran que la compañía germana está cerca de anunciar una nueva cámara de la línea M que tendrá un sensor que funcionará únicamente en blanco y negro.

En teoría está nueva cámara tendrá un cuerpo similar al de la Leica M9 y podría presentarse en el evento que hay planeado para el próximo día 10 de mayo. Muchos pensábamos que ése podría ser el día en el que se presentase la Leica M10, pero desde Leicarumors aseguran que no será así.

Otros de los rumores que rodean a esta supuesta cámara monocromaaseguran que podría no tener pantalla LCD y que destacaría especialmente por su gestión del ruido cuando se usan sensibilidades altas. En cierto modo esta cámara sería una vuelta a los orígenes de la fotografía. No sólo por lo de disparar únicamente en blanco y negro, sino también por no poder revisar las fotos en el momento.

Esta nueva Leica en blanco y negro quizá guste a los más puristas, pero creo que también supone ponerse unas limitaciones artificiales a la hora de hacer fotos. Además, tratándose de Leica, seguro que su precio será alto. Veremos si finalmente se confirma su existencia el mes que viene.